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Santuario de Lord

Fechas Históricas

970: Nuestra Historia comienza en el año 989 con un documento de venta, por 300 sueldos, de la montaña de l’Hort, con la Capilla de Santa María. Nos invade la curiosidad pensar qué hacía una Capilla dedicada a Santa María en el macizo rocoso de Lord. La tradición popular y piadosa, que no la Historia, nos responde que la causa fue el descubrimiento milagroso de una imagen de la Virgen por parte de un toro, quien estuvo rasgando el suelo con la pata y bramando durante tres días consecutivos para que el pastor descubriera una cueva subterránea, donde se escondía una bella imagen de Santa María. La noticia, proclamada por la autoridad del Prior de Sant Llorenç de Morunys, corrió como el rayo por toda la comarca y aquella buena gente, movida por su amor a la Virgen, se reunió en la mola para contemplar y venerar a tan majestuosa vecina que, como tesoro escondido, honraba sus tierras. No tardaron en construir un altar donde ubicar la imagen hallada y seguidamente una pequeña capilla de una sola nave. La petición fervorosa del pueblo ante el conde de Urgel, propietario de los terrenos, y la desinteresada colaboración de las gentes en la construcción, permite hablar de la primera iglesia dedicada a la Virgen de Lord. Poco después se construiría una casa como aparece en la mencionada venta del año 989.

La creciente devoción a la Virgen Morena de Lord en los siglos posteriores se refleja en las donaciones y beneficios que constan en el registro. Casas y terrenos colindantes pasan, como donación, a ser propiedad del Santuario.

También la afluencia de devotos y peregrinos aumentará de manera considerable, pues en el siglo XIV se hace referencia a los curas del Santuario como “administradores”. En este tiempo todavía no existía la Diócesis de Solsona y Lord se encontraba bajo la jurisdicción del vasto territorio de la Diócesis de Urgel. A pesar de ello existían “curas”, lo que indica que las “tareas” litúrgicas y espirituales exigían ser atendidas por uno o más clérigos, a los que se les denomina “administradores” probablemente porque deberían hacer más de cuatro números.

El potencial económico del Santuario en el siglo XV parece que ser lo suficientemente fuerte como para pensar en la construcción de un nuevo templo, el segundo que tendrá la Virgen.

Su descripción la encontramos en el libro del Sr. Coromines, quien señala: “era de una sola nave, con seis altares laterales, tres a cada lado. La imagen de la Virgen presidía el fondo del altar mayor, desde una magnífica hornacina situada en el centro del retablo. Este retablo contenía también diez imágenes doradas y cinco cuadros al óleo con representaciones bíblicas”. A finales del siglo XV corrían tiempos de paz y, por lo tanto, de prosperidad de lo cual se benefició el Santuario con numerosos donativos.

A finales del siglo XVI el Rey Felipe II pide a Roma la creación de una nueva Diócesis, la de Solsona, pues la de Urgel es demasiado extensa para poder controlar la penetración del protestantismo en su reino.

Sin embargo, antes de que esto ocurra se produce otro hecho notable. En 1587 se hace cargo del Santuario una Comunidad de Padre Dominicos.

Desconocemos los motivos que llevaron a los dominicos a establecerse en el macizo rocoso de Lord, ¿tal vez cómo baluarte fronterizo contra la amenaza protestante? Lo desconocemos, pero sabemos que fue un tiempo de bendición para el Santuario, tanto en lo espiritual como en lo material.

Cada día, en el templo, se cantaban los gozos y la Salve después del Santo Rosario. Los sábados y vísperas de las fiestas de la Virgen se cantaban las Completas. Además de la predicación de la palabra de Dios y la regularidad de las funciones que sólo una Comunidad religiosa puede ofrecer.

En el aspecto material se terminaron algunas capillas laterales de la iglesia y se renovaron parte de las paredes exteriores, sin olvidar la recopilación exhaustiva de los papeles y la documentación que hasta entonces poseía el Santuario.

1634: En el año 1634 el Superior de los Padres Dominicos presenta las cuentas generales al Prior de Sant Llorenç y un inventario con todos los bienes que atesoraba el santuario, dando por concluida su estancia en Lord. Habían transcurrido 47 años.
Inventarios posteriores a esta fecha nos revelan que la iglesia del Santuario poseía objetos de valor como cálices, ornamentos, mantos de la Virgen, cruces procesionales… e incluso un pequeño órgano, lo que da cuenta de la buena administración y cuidado que ejercieron los dominicos.

Poco después de concluir esta etapa subirá hasta el macizo otro Padre Predicador; se trata del famoso Padre Camós, autor del libro “Jardín de María plantado en el principado de Cataluña”, compendio de su largo peregrinaje por todos los santuarios marianos de Cataluña. Visita y anota lo que observa y le explican en cada santuario.

Su valiosa descripción nos permite descubrir en qué estado se encontraba el Santuario de Lord pocos años después de la partida de los dominicos. Parece que pocas cosas han cambiado, salvo que en ese momento residían en el Santuario dos sacerdotes, que continuaban la tradición de cantar la Salve, los gozos y las letanías de la Virgen después del Santo Rosario. Sólo habían transcurrido entre 15 y 20 años desde que había partido la comunidad religiosa. Con el comienzo del siglo XVIII podemos hablar del siglo de oro del Santuario. Percibe cuantiosas herencias, réditos elevados, de hasta 100.000 reales en un año, adquisición de terrenos y la adquisición de una casa en Sant Llorenç. Abundantes cosechas y los extensos derechos de pasto para los animales, acababan de redondear por sí misma una excelente situación.

Otra muestra son las 350 a 400 misas que se oficiaban anualmente. O las ventas de medallas que muchos años superaron los 470 reales y unas limosnas anuales que en algunos casos alcanzaron las 588 libras catalanas.

1785: La historia del siglo XV se repite de nuevo. Se considera levantar un templo más digno, más espacioso, más acorde con la afluencia de fieles que subían a venerar a la Virgen.

Las obras comienzan en 1785 y en 1792 se remataba el suntuoso camarín de la Virgen; al año siguiente se terminan los claustros y la cisterna de la casa.

De nuevo Josep Coromines realiza la descripción del templo: “La iglesia constaba de tres naves. Tenía seis altares laterales, tres por lado, como el anterior. Los retablos eran los de la iglesia antigua, más uno o dos completamente nuevos. La sacristía se situa detrás del retablo y sobre el camarín de la Virgen ornamentado con toda excelencia, con un cimborrio que dejaba pasar luz abundante. Nueve mil panes de oro y dos mil de plata se utilizaron para el camarín y estaba adornado con cuadros y pinturas de acreditados artistas de Vic y Olot”. Era el tercer templo que tenía la Virgen de Lord y sin duda el de mayor relieve.

Sin embargo, al poco tiempo negros nubarrones comenzaran a cubrir los cielos, no sólo los de esta comarca sino los de toda Europa.

En los inicios del siglo XIX un nuevo poder se establecerá en Francia, cuna de los movimientos políticos, sociales y culturales que transformarán la Historia contemporánea, y este nuevo poder, personificado en la figura de Napoleón, extenderá por todo el continente su insaciable deseo de dominio, sembrando las tierras y las conciencias de sangre, muerte y desolación. Ni el aislamiento geográfico del Santuario evitará que la guerra del Francés alcance sus muros. Señalan los documentos que el 21 de octubre de 1810 las fuerzas gabachas del general Macdonald, después de haber sufrido un fuerte revés de los cardoneses, se encaminaron hacia el Santuario de Lord, conocedor de lo mucho que podía pillar y no tanto porque pensara encontrar mucha riqueza del propio Santuario, sino porque supo que “los del terreno habían retirado mucha cosas en la montaña y mucho ganado”. Según nos explica J. Coromines y citando personas bien informadas, “la intención de las tropas invasoras era incendiar el Santuario, pero sorprendidos al encontrar tanta magnificencia en lo alto de una roca y como no encontraron la menor resistencia, respetaron los edificios, llevándose todo lo que de valor encontraron”. En ese mismo año el gobierno, con la excusa de los caudales de guerra, se incautó de la mitad de las joyas y objetos de plata, tanto del templo como de la casa del santuario.

1812: En el año 1812 el Santuario es destinado a prisión de guerra.

1821: De 1821 a 1823 sufre las consecuencias de la Guerra de los Milicianos; parte de la casa fue quemada.

1833: En 1833, con la muerte del rey Fernando VII, se pone en marcha la primera guerra carlista, de tan funestos recuerdos para el recién inaugurado templo de la Virgen de Lord, pues provocará la total destrucción del Santuario. Los hechos se produjeron de la siguiente manera.

1835: En 1835 los carlistas establecieron un hospital militar en el Huerto. Las tropas liberales los cercaron, pero la dificultad del escarpado acceso hasta el plano del macizo les produjo numerosas bajas. Durante un mes pudieron aguantar el asedio al que se puso fin tomando prisioneros a los pocos supervivientes carlistas. Pocos días después de ocupado el Santuario por el Coronel Niubó, éste fue incendiado y destruido hasta los cimientos. Por si fuera poco el Estado se incautó de todos los terrenos.

Se desconoce como, entre tanta desgracia, pudo salvarse la imagen de la Virgen, pues tan sólo 7 u 8 años después de la destrucción del Santuario aparece la noticia de que los devotos de la Virgen podían seguir venerándola en una capilla propia en la parroquia de Sant Llorenç.

Los años pasaban y la casa de la Madre seguía derruida. Este duelo gemía desde el fondo del corazón de sus fieles que viendo que los tiempos eran difíciles y la pobreza se extendía por toda la comarca, no pensaban en una recuperación pronta del Santuario. Pero lo que es imposible para los hombres no lo es para Dios. El señor Esteve Monegal, persona de gran piedad, puso sus recursos económicos, que no eran pocos, a disposición para comenzar la reconstrucción del Santuario.

Había, ante todo, que recuperar los terrenos incautados por el Estado, ¡lo que se logró pagando un alto precio por ellos! Recuperado el terrreno y con los ánimos dispuestos, se podían iniciar las obras de lo que en la actualidad es el Santuario de Lord.

El Dr. Josep Coromines, contemporáneo de estos hechos y probable testigo ocular, nos narra en unas páginas emotivas cómo y qué relieve tuvo la fiesta de la colocación de la primera piedra del nuevo Santuario. Hay que leerlas con la devoción que fueron escritas para hacerse una idea de la relevancia del momento, con presencia de las autoridades civiles y religiosas y con una impresionante participación de todos los pueblos de la comarca. Corría el 19 de agosto de 1867.

1870: Tres años después, en 1870, y en el mismo mes de agosto, quedó inaugurado el que es ahora el actual Santuario con una celebración más que solemne, con el traslado de la imagen de la Virgen desde la parroquia de Sant Llorenç hasta lo alto del macizo rocoso.

El nuevo templo, como el anterior, constaba de tres naves con cuatro y tres capillas en los laterales, con sus correspondientes altares. El presbiterio, la sacristía y el camarín de la Virgen se construyeron con la misma disposición que el templo de 1785, aunque el camarín es de una sola pieza. La orientación del templo es la misma norte-sur. En estas fechas debemos mencionar el fugaz paso de la Orden de la Trapa, llegada desde Francia, exiliada por el Estado francés, que se alojó en el nuevo Santuario durante tres años. Los terrenos del macizo no producía lo suficiente para la numerosa comunidad de trapenses.

El siglo no se quiso despedir sin un nuevo infortunio, éste parece producido por un rayo, que incendió el templo, principalmente el retablo. El altar mayor quedó completamente calcinado junto con unos cuadros de la pared y la Virgen se pudo salvar gracias al coraje de unos fieles que se arriesgaron a sacarla cuando la imagen comenzaba a arder.

Al cabo de un año ya se habían recuperado los destrozos y en 1901 se inauguraba un nuevo retablo y el altar mayor.

En 1929 dos preciosas telas del pintor Lluís Masriera sustituyeron a las que se habían quemado, ubicadas a ambos lados del retablo, como los visitantes pueden contemplar en la actualidad.

Hasta 1936 no encontramos noticias dignas de mención. Es en esta fecha cuando unos fieles devotos de la Virgen retiran la imagen para librarla de la destrucción de manos de un grupo de milicianos.

Al no encontrar la Virgen en su camarín arremetieron contra las imágenes del retablo con las figuras de San Lorenzo y San Esteban que quemaron en la plaza, junto con los altares laterales. Después de conseguir con amenazas el lugar donde había sido escondida la Virgen, la trasladaron hasta el museo de Solsona para más tarde salir rumbo a Francia. Afortunadamente no logró cruzar la frontera.

1939: En 1939 una comisión del Obispado de Solsona se dirigió al pueblo fronterizo de Darnius (Girona) con intención de reconocer y recuperar objetos de arte expoliados en la diócesis; entre ellos encontraron la figura de la Virgen de Lord, que fue trasladada, primero a Barcelona y más tarde devuelta a su macizo.

La intención del Sr. Monegal, recién reconstruido el Santuario, fue instalar una familia de masoveros para acogieran a los peregrinos y cultivaran las tierras colindantes, mientras que un clérigo atendería la vertiente espiritual. Esta situación se mantuvo hasta la guerra de 1936; concluida ésta y sólo durante algunos años, fue atendido por una sola familia que finalmente abandonó el Santuario, quedando bajo la custodia del Rector de Sant Llorenç, pero sin establecerse de manera fija en el macizo.
El hecho de que no fuera habitada fue dañando la edificación centenaria del Santuario. Con el tiempo el deterioro fue cada vez más preocupante hasta el punto que el Rector de Sant Llorenç, tras un llamamiento acuciante a los fieles, pensó bajar la imagen de la Virgen a la parroquia y abandonar el Santuario a su suerte.

Entre los fieles más devotos provocó una exclamación dolorosa y anhelante… ¡sólo un milagro de la Virgen puede salvar el Santuario! Y la Virgen que no quería abandonar aquel macizo donde tanta devoción y amor había recibido y otorgado atendió la petición de sus hijos.

1971: El Padre Jordana, monje cisterciense, proveniente del Monasterio de Poblet, del que había sido Prior-Presidente de la Congregación española del Cister, guiado de la mano de la Providencia, solicita al Dr. Bascuñana, Obispo de Solsona, poder instalarse en el Santuario de la Virgen de Lord con el fin de vivir una vida retirada de oración. Estamos en la primavera de 1971. La amenaza de ruina de la casa exigía una actuación urgente, difícil de realizar teniendo en cuenta las dimensiones del Santuario, sin carretera para vehículos motorizados, sin luz, sin medios materiales… ni económicos. La rogativa ante el Ministerio de Agricultura de Madrid fue atendida y en 1974 el ICONA abrió un camino forestal hasta el pie del macizo, con la perforación de un túnel de más de 60 metros en la roca, bajo el antiguo paso de la “roca agujereada”. Un aéreo para carga permitió enlazar el nuevo camino con la llanura del macizo y así, casi artesanalmente, comenzó una nueva restauración del Santuario que se ha ido prolongando hasta el día de hoy.

La primera reparación consistió en sustituir la totalidad de las vigas de madera del tejado de la casa donde hoy se habita que fueron sustituidas por cerchas de hierro y vigas de cemento. Se creó una infraestructura para la subsistencia material.

La llegada de la luz eléctrica en 1989 y la construcción de una tubería para la conducción de agua corriente en 1999, consiguieron que al Santuario llegaran los tiempos modernos.

La construcción de una residencia para religiosas y un nuevo edificio con cuadra para el ganado y un pajar y taller sobre esta planta coronan las edificaciones realizadas en estos últimos años de historia del Santuario.

En el año 2007 se comienza la obra más importante de restauración de los edificios del Santuario: rehacer el tejado y habilitar la segunda planta de la Casa-Residencia con habitaciones e instalaciones para alojar posibles visitantes, lo que hoy en día es la hospedería religiosa de Lord.

Existe un álbum de fotos en la web para contemplar las obras que se realizaron en el tejado del Santuario el mes de abril de 2007. La dirección es:

http://picasaweb.google.es/joandurban/LesObresAmbHelicPterAlSantuariDeLord

En el año 2011, a los cuarenta años de la llegada del Padre Jordana al Santuario, se acometió la restauración de la Iglesia. Se rehicieron los casi 600 m2 de tejado, se consolidaron los contrafuertes de la iglesia y dentro del templo se repicaron paredes, se reforzaron los arcos de la nave principal, se colocaron seis nuevas vidrieras en las naves laterales del templo, se acometió una nueva instalación eléctrica, se reparó la roseta del coro y se pintó toda la iglesia.

Por todos estos beneficios y bendiciones que la Virgen ha otorgado a su Santuario a lo largo de estos años, queremos dar gracias e invitar a quien lo lea a que también lo haga. Que Ella siga velando y bendiciendo estas tierras desde su atalaya de Lord.