Avinguda Santuari

Quiénes somos

  • La Comunidad católica de Sta. María de Lord es una Asociación Pública de Fieles, con un estilo de vida monástico-diocesano y está bajo la jurisdicción del Obispo de la Diócesis.
  • Está formada por clérigos, religiosos y laicos, en un estilo de vida contemplativa, con sus vertientes cenobítica y eremítica, en Comunidades masculina y femenina, sigue la Regla de S. Benito y las disposiciones del Concilio Vaticano II.

 

Qué hacemos

  • La Comunidad de Lord aspira a la vida de perfección por la práctica de la virtud de la caridad y de la profesión de los consejos evangélicos en forma de votos privados. Sus miembros se consagran a la divina alabanza y al estudio de la Palabra revelada, cultivan el trabajo manual en el campo y con el ganado, viven en un ambiente de silencio y recogimiento.
  • Tenemos celebración diaria de Laudes, de la Santa Misa, exposición del Santísimo Sacramento, rezo del Santo Rosario, Vísperas y, al concluir el día, el canto de Completas.

  • Tenemos celebración diaria de Laudes, de la Santa Misa, exposición del Santísimo Sacramento, rezo del Santo Rosario y, al concluir el día, el canto de Completas.
  • Recibimos y atendemos en la Hospedería a todas aquellas personas deseosas de profundizar en el valor de la propia existencia, compartiendo nuestra experiencia espiritual y religiosa.

 

Dónde estamos

  • Instalados desde 1971 en la Diócesis de Solsona (Lleida), en el histórico Santuario de la Mare de Déu de Lord, situado en un macizo rocoso inaccesible a los vehículos, a 1.200 metros de altura y a seis kilómetros del pueblo de Sant Llorenç de Morunys.

 

Qué pretendemos

  • La Comunidad de Lord se siente llamada a un servicio de acogida, en particular de los sacerdotes, también de los religiosos y laicos.

  • Atendemos en la Hospedería a todas aquellas personas deseosas de profundizar en el valor de la propia existencia, compartiendo nuestra experiencia espiritual y religiosa.

  • Con el propósito de promover la unidad de vida contemplativa y apostólica, ofreciendo una acogida donde la viva contemplación de los misterios de Dios sea un bálsamo de amor que ayude a curar heridas y secar lágrimas, y que, como fruto verdadero de la caridad, ilumine, encienda y atraiga a los que aquí se acercan..